El Transantiago, ayer y mañana
Es fácil descubrir el fantasma del Transantiago para dónde uno mire: hacia atrás en el tiempo, o hacia delante. Veamos lo que ocurría hace 80 años. El 9 de julio de 1927, el diario New York Times entrega una estimación estadística sobre el uso del tiempo en la vida humana. En eso se inspira el cronista de humor Raúl Simón para hacer un cálculo personal sobre ese tema, que publica en el conservador periódico santiaguino El Diario Ilustrado. Se titula “Cómo se pasa la vida“. Al referirse de qué manera el chileno gasta el tiempo en el transporte público de ese tiempo, dice:

Sentado en el tranvía 0,0 años
De pie en el tranvía 0,5 años
Esperando el tranvía: 2,0 años
¿Y qué pasa si miramos para adelante? Ah, el Transantiago ¡vuela!
Mire lo que dice un hombre no especialista en humor, como es Jesús Torbado. En una revista madrileña escribe sobre las compañías de transporte aéreo de bajo costo:
“…lo que se avecina hace ya temblar. Una ilustre compañía aérea española acaba de anunciar que ganará 20 millones de euros más por el sistema de instalar más asientos en sus aviones, es decir, reduciendo más el espacio vacío entre las rodillas y los respaldos.” Advierte, sin embargo, que eso no es nada al lado de una información de Airbus. Dice que los ingenieros de esta enorme compañía europea ya estudian un sistema que permita viajar… de pie en los aviones. Aseguran los expertos que esta hipótesis de trabajo “nace de la necesidad ya expresada por ciertos países orientales. Se supone que los chinos“, especula.
Y sigue de largo: “Sería ingenuo no sospechar que si el invento se pone en práctica, en no demasiado tiempo el llamado Occidente imitará la jugada.” Para hacernos temblar un poco más, nos habla del A-380, aparato que transportará hasta 850 pasajeros sentados, en la modalidad sólo clase turista. Se pregunta: “¿Qué capacidad ofrecerá esa máquina monstruosa y admirable si se acepta que los pasajeros se mantengan de pie? ¿Dos mil, tres mil para cada viaje…?”
Tras algunas costosas postergaciones, que llevan 20 meses, este superavión empezaría a volar en octubre del 2007. Y se ratifica que los asiáticos parecen los más interesados en viajes masivos. Sus primeros usuarios serán tres compañías orientales: Singapore Airlines, China Southern y Malaysia Airlines.
Mañana, tal vez, nos den ganas de pintarlos amarillos y colgar un letrero junto a la cabina del piloto: ¡Pagar con sencillo y correrse por el pasillo!