Chile, potencia en seguridad turística
Poco se ha hablado del excepcional lugar que ocupó Chile en una reciente calificación de la Unidad de Inteligencia de The Economist, la mayor empresa de comunicaciones británica. Tampoco se ha destacado la importancia que tiene para nuestro turismo esa imagen internacional de país seguro y pacífico. El turismo se encuentra hoy a la cabeza del comercio mundial junto con la tecnología y las telecomunicaciones. Es, a la vez, resultado y motor de la globalización, y está modificando la imagen del mundo, la cultura, la economía y las formas de ser y estar. Le da al ser humano no sólo gran placer, sino oportunidades de crecimiento.
Por lo tanto, señalar con claridad esta característica positiva de Chile no puede ser mirado como un acto de autocomplacencia. El ránking de la Unidad de Inteligencia de The Economist se construyó este año considerando las cifras de 140 países. Ellas se refieren a hechos violentos, cantidad de policías, estabilidad política, personas encarceladas, facilidad de acceso a armas, niveles de democracia, índices de corrupción, bienestar social y avances en educación. Chile sobresale entre las naciones con nivel de calidad “muy alto”. Lidera en cuatro continentes, superado solamente por Canadá en las tres Américas; Japón, en Asia, y Nueva Zelandia, en Oceanía. Aparece mejor ubicado que la propia Gran Bretaña y supera a Francia, Italia y España. Queda por debajo, eso sí, de los países nórdicos, como de Irlanda, Alemania, Suiza, Islandia, Bélgica, Austria, Portugal y algunas ex naciones socialistas de Europa Central.
Parece necesario que nuestra publicidad turística resalte la imagen de “Chile, país seguro”, especialmente si se cuenta con el aval de esa Unidad de Inteligencia, que publica los más confiables informes periódicos destinados a los inversionistas, sobre la situación política y financiera de distintos países. Alimenta también a la European Voice, publicación destinada a Bruselas, sede de la Unión Europea, y al periódico Roll Call, que leen los políticos en Washington DC, ambos del mismo grupo inglés.
Un lider mundial en seguridad turística, el editor y rabino Peter E. Tarlow (foto), insiste en la urgencia de que los noticieros masivos difundan “una información veraz y equilibrada” sobre los hechos que puedan influir en el turismo, como son los sucesos policiales. Entre nosotros, muchos informativos se ven saturados de violencia, por simple mal criterio, o por criterios de audiencia, comerciales y hasta políticos. Esa imagen artificialmente violenta retumba en el mundo a través de cadenas de televisión e internet, ávidas de hechos extraordinarios, sin importarle si están provistos de veracidad y equilibrio. Se distorsiona así la imagen del país, afectando al turismo; crece también la sensación de inseguridad y en todos flaquea el placer de vivir.