Carmen Aldunate
“Júbilo y jubilados no son lo mismo”
Ella cree que no ha usado bien su tiempo, que la vida se le ha escapado “de la forma más horrible”. Y sus ya famosas pinturas transitan por ese tema, por la huida del tiempo.
Así se lo dijo a la periodista Lucía d`Albuquerque:
“Quiero sacarle las máscaras a ese personaje femenino que aparece en mis cuadros. En el fondo, ese personaje soy yo misma que me estoy descascarando, que se me está escapando el tiempo. Me angustia lo corto que es todo”.
Sus 22 años de pintora ha debido dedicarlos también a su marido, a sus dos hijas, hoy adolescentes, y al ajetreo burocrático para realizar cincuenta exposiciones.
Ni un tren es capaz de detener sus ímpetus, sin embargo, y eso se nota en sus cuadros, a pesar de la fingida placidez de los pinceles. Por eso -y si se me permite un juicio personal- tienen esa belleza y perfección que hace mezquina cualquier metáfora. Son como ella. De apariencia algo quebradiza, a veces como un trozo de silencio que se mueve discretamente -¡iluminados los ojos!- , pero que transporta una fuerza inesperada. Sus pesadillas, a juzgar por el alma de algunos de sus cuadros, quizá son lo que alguien llamó “grietas de infierno”.
¿Cómo llegó a tomar su primera posición política? ¿Qué influyó?
-Mi juventud fue la que influyó: marché con la hoz y el martillo por la Alameda. Después crecí, pensé, y ¡no más política!
¿Su rasgo de carácter más dominante?
-Una mezcla de rabieta-impaciencia y depresión.
¿Qué rasgo de carácter le ha hecho mayor daño?
-La intolerancia
Cuando está sola y nadie la mira, ¿qué hace?
-Pinto y no me pinto.
¿Cuál es el peor defecto que aceptaría confesar aquí?
-El orgullo.
¿Ha sufrido mucho por amor? ¿Cómo lo ha encarado?
– Mucho. No sé todavía encararlo; sólo enfurecer.
¿Con qué personaje del cine le gustaría pasar unos quince días en Bora-Bora?
-¡¡Richard Gere!!
¿Qué contribuye más a la unión matrimonial?
-Una cama chica.
¿A que dedica más tiempo fuera de pintar y dormir?
-Inventando métodos, formulas y formas para no deprimirme.
¿Su fórmula para disminuir los malos momentos y aumentar los buenos? Es decir, para encontrarse más a menudo con la felicidad.
-Acuérdese, señor, que soy depresiva. No he encontrado esa fórmula.
Obra humana que admira.
-Los jeans, el scotch-tape y los alfileres de gancho.
¿Qué le enfurece?
-La avaricia.
¿Cómo se le ha presentado el hastío?
-En forma de “veraneo”
¿Qué lugar hermoso de Chile seleccionaría para un atlas turístico universal?
-Lago Ranco.
¿Qué frase de los personajes públicos le parece el colmo de la insinceridad?
-El enorme sacrificio que les significa aceptar el cargo.
¿Cuál es la reforma a la que más aspira?
-Me pregunto por qué las monjas no pueden confesar.
¿Cuál es para usted la perfecta felicidad terrenal?
-Mi familia en un lugar seguro, el teléfono desconectado, un día frío y mi taller tibio.
¿Ha sentido deseos de matar a alguien?
-Sí.
¿Qué rasgo físico suyo le incomodaba en su niñez? ¿Ahora?
-La estatura que me incomodaba en mi niñez ha sido superada por las arrugas actuales.
¿Qué virtud suya intentaría que se le reconociera como acto de justicia?
-La amistad y lealtad, pero no necesariamente como acto de justicia.
¿Qué otra profesión le gustaría tener?
-Croupier.
¿Qué actitud juvenil le impacienta?
-La insuperable sabiduría.
¿Qué gustos de señora bien tiene Ud.?
-Todos, por su orden. Menos el de dar o pedir recetas de cocina y ponerme vestidos.
¿Cuál es su estado de ánimo respecto a Chile?
-Deprimido, pero no muerto.
¿Qué modelo humano le atrajo en su juventud?
-Simone de Beauvoir.
¿Entiende la música que le gusta a los de 15 años?
-Prefiero mirarla.
¿Cómo definiría su relación con lo absoluto?
-No he creído nunca en nada que lo sea.
Defínase en una palabra.
-Impaciente.
¿Qué le enfurece?
-La tontera, la lentitud, las manos blandas.
¿Qué haría si estando sola en su casa entrara un desconocido desnudo?
-Si no está armado, lo tomaría con calma y evaluaría la situación.
¿Qué necesita para ser feliz?
-Lo que tengo.
¿Va sola al cine o a comer a un restaurante?
-Sí. Ambas cosas pueden acompañarse de por sí.
¿Cuándo se siente perdiendo el tiempo?
-Cualquier minuto fuera del taller.
¿Qué le parece el domingo?
-Atroz. Me comienzo a deprimir desde el jueves.
¿Cómo son sus relaciones con el sentimiento de culpa?
– Soy culpable, Señor, culpable, de todo, por todo, con todos, en todas partes. No es agradable. Es otra forma de responsabilidad.
¿Hay un tema que siempre le vuelve cuando no puede dormir?
-¿Y si me tomo otra pastilla? ¿Será muy tarde? ¿Amaneceré groggy?
¿Cuál es la noticia con la cual más disfrutaría leyendo mañana?
– Existe júbilo entre los jubilados de todo el mundo… Por alguna razón estas palabras iguales jamás han significado lo mismo.
¿Con que actos se expresa su nerviosismo?
-Fumando incansablemente.
¿Actitud del hombre que le saca de quicio?
– Cuando dicen “yo no soy nada machista”. Son los peores.
Cuente de qué manera experimenta y maneja su agresividad.
-Garabateando, gritando y después pidiendo perdón.
¿Costumbre de los viejos que suele exasperarle?
-La avaricia.
Descartando lo obvio ¿en qué le parecen enteramente distintos hombre y mujer?
-El hombre es una Citroneta. ¡Simple! La mujer es un Porsche. Complicada. ¿A cuál prefiere usted?
¿Qué tipo de emociones siente cuando en la TV escucha a las siguientes personas?
-Ricardo Lagos. Mezcla de fascinación y susto. Jaime Guzmán. ¡Tan bien hablado el muchacho! V. Teitelboim. Paso. Evelyn Matthei. Ganas de aplaudir con fuerza. E. Frei Ruiz-Tagle. Lata. General Contreras. Paso. Patricio Aylwin. Interés.
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